Voy un poco tarde en mi carta semanal, pero aquí estoy… Antonio, el amigo del que siempre os hablo, el que diseña el blog, es un hombre inteligente, sensible, con gran talento y paciente conmigo y nuestras publicaciones… Me encantaría que le conocierais personalmente… ¡muy buena gente!

Me viene a la mente algo que voy a compartir. En Barcelona, tenía un gran amigo, gran guitarrista, que tristemente «se marchó» hace un par de años… Me encantaba hablar con él, escuchar su criterio y opinión, su perspectiva como hombre. ¡Un besito al cielo para Antonio! Un día caí en cuenta de cómo el destino y la vida habían puesto otro Antonio en mi vida. Ambos están presentes… de diferentes maneras…

Que bien saben las conversaciones con los amigos de verdad…

Hablando de todo un poco… todos sabemos lo importante que es la actitud en la vida. Aquello de ver el vaso medio lleno, en vez de medio vacío…

Hay momentos en los que sentimos estar delante de una carrera de obstáculos y tenemos la sensación de que no hay suficiente espacio entre ellos para coger «carrerilla» y fuerza para saltar el siguiente. Ese es el momento en el que nuestro gran aliado debe ser nuestra mente «bien amueblada». Hacer uso del conocimiento más profundo que tengamos de nosotros mismos. Si nos sentimos capaces, tomar el timón para continuar el camino, sabiendo que igual hemos de salirnos de la ruta establecida. Si no nos sentimos capaces, buscar un pilar donde apoyarnos. Puede ser una válvula de escape personal (distracción para la mente), una rutina, una buena mano amiga… o todos ellos.

Pienso que es importante por dos motivos. Un par de refranes me van a ayudar a explicarme mejor:

«Que Dios no nos envíe todo lo que somos capaces de aguantar». Mientras estamos al frente, el cuerpo «sacará fuerza de donde no hay». Porque el cuidado al otro, o sentido de la responsabilidad de atender a otros, o instinto de supervivencia, nos mantiene como centinelas.

Pero el cuerpo y el espíritu lo sienten, lo acusan y lo manifiestan, antes o después. Por ello es saludable buscar un apoyo durante el trayecto. Hay un dicho en ingles que dice así (traducción aproximada): «Si pones una rana en agua caliente, la rana saltará al instante, por el contraste de temperatura. Si la pones en agua fría y a fuego lento, se hervirá».

«Actuemos» mientras el agua aún está fría…

No soy psicóloga. Esta es una reflexión personal, desde «mi fase de contemplación». Y quiero (queremos) que sepas que gracias a la maravillosa labor que has hecho en la vida, seguro que vas a saber identificar a «tu gente», los de verdad. Y que, en todo caso, aquí nos tienes para cuando lo necesites. Es un ofrecimiento genuino, cargado de sinceridad y rebosante de afecto.

Si estás en una fase hermosa de vida, disfrútala. Bienvenidos todos los buenos momentos. Maravillosas experiencias para cuando abramos el baúl de los recuerdos.

Solo recordemos que el camino está lleno de cambios. La empatía hacia los seres humanos nos acercará a la bondad. Por ende, al bienestar. Y hará que Constelación de Mujeres cubra la faz de la tierra de estrellas como tú.

Esta semana un buen y aventurero amigo, Koen, va a publicar en Constelación de Mujeres su experiencia «volando». Espectacular su paseo por las nubes en Brasil e inspiracional lo que nos cuenta de sus gentes.

Para acabar «viéndoos» los dientes…

¡Gracias por compartir Teresa!

CHISTE

– Dame tu teléfono.

– Claro, apunta: 609…

– ¿Tu eres tonto? ¿Qué parte de la navaja y el pasamontañas no entiendes?

Un abrazo entrelazado con el cariño de siempre,

Luisa