Yo, cuando era pequeña, pensaba que las rosas del desierto eran fósiles o cosas parecidas.

Pero da lo mismo, aún así, yo planté una rosa en el desierto.

Para que las futuras generaciones lo disfruten. (Esto más que nada parece como de una novela o una película o algo parecido.)

Estuve ahorrando durante 2 años para volver al desierto. Cosa que se me hizo muy difícil, porque no paraba de tener ganas de gastármelo en tonterías como revistas o cosas por el estilo.

Cuando al fin conseguí mi objetivo, le dije a mi madre que ya tenía los 600 euros para volver a mi paraíso.

Conseguí mi sueño y eso significa que los tuyos también se pueden cumplir.

 

Carla, 12 años.
Barcelona, España